El hermano Carlos y el silencio me enseñan a amar…

Para la hermanita Leila, de Finlandia, el «desierto» es una extensión de bosque o la “tundra” *  del norte: allí también, como en las dunas del Sahara, se encuentra la soledad y el silencio. Y en esta soledad, le gusta releer la experiencia del hermano Carlos, encontrando siempre nuevos aspectos que descubrir.

“El Hermano Carlos entró en mi vida poco a poco porque, al no saber francés, cuando entré en la Fraternidad hace 50 años, no había leído ni un solo texto escrito por él.

Hoy es para mí una persona cuya vida me inspira constantemente nuevos descubrimientos.

La alternancia entre la vida contemplativa en medio del mundo y los tiempos en el desierto ha dado ritmo a mi vida de hermanita.  Me doy cuenta que si no tengo días de silencio y retiro durante un mes me vuelvo más inquieta, vivo a un nivel más superficial.

 A veces es difícil decir por qué el desierto me resulta tan querido. No he vivido en el Sáhara, pero el tiempo que me ofrecieron para conocer la primera fraternidad de las hermanitas en Touggourt, Argelia, es inolvidable para mí. En mi país, el desierto consiste más bien en extensiones de bosque o tundra en el norte. Pero en ambas, tan diferentes entre sí, hay algo que las une: la soledad y el silencio. Y en este silencio y soledad, abrir un libro que me hace presente al hermano Carlos es para mí como la perla preciosa del Evangelio.

No tengo que idealizar el desierto ni la vida del Hermano Carlos, pero siempre hay aspectos diferentes que se abren para mí, de una manera nueva. Sí, no fui a Tamanrasset por la soledad o el silencio, sino para amar más a los hijos más pobres de Dios, para testimoniarles el amor de Dios que ardía en su corazón. Quería vivir la vida de Nazaret y gritar el Evangelio sin palabras.

Esto también es importante para mí en mi realidad actual.

Últimamente he descubierto un aspecto en sus escritos que hasta ahora me había pasado completamente desapercibido, pero que me ha inspirado mucho y me ha animado en esta época de pandemia en la que los contactos son más limitados. En 1898, escribió:

«Señor mío Jesús, gracias por despertarme; gracias por llamarme a velar contigo, entre la Santísima Virgen y Santa Magdalena»

Está solo, se levanta a rezar y se ve rezando entre la Santísima Virgen y Santa Magdalena.

El tiempo de cierre nos obligó a una cierta soledad y aislamiento, pero al mismo tiempo el deseo de rezar más por el mundo, por el personal médico, por los que sufren la soledad, me llevó a buscar formas de profundizar en mi fe. Antes, para mí, la adoración era un momento en el que estaba acostumbrada a llevar lo que había vivido, las personas que había conocido. Pero ahora este aspecto se ha intensificado para mí: que vengo a rezar con aquellos que son ejemplos e inspiradores para mí. Así que por qué no decirlo:

«Gracias, Señor Jesús, porque puedo venir a rezar con el hermano Carlos y la hermanita Magdalena. Están a mi lado. Me han enseñado a seguirte y a amarte, sólo a ti, Jesús, Señor de lo imposible. Ayuda a toda la humanidad en esta lucha contra la pandemia, pues eres Tú, en tu inmenso amor, el Salvador».

Hermanita Leila de Jesús

* La tundra es el bioma más frío del planeta que se caracteriza por tener extensiones de tierra llana con escasa vegetación, un clima subglacial, subsuelos helados y por la ausencia de árboles y vegetación. Su nombre deriva del finlandés tunturi, que se traduce como “llanura sin árboles”.

»Vaya  donde el Espíritu lo impulsa » 

dijo a Carlos de Foucaul, su confesor

Las hermanitas de Jesús de América nos reunimos en un zoom,

en la semana siguiente a la canonización de nuestro hermano Carlos de Jesús,

celebrando con toda la Iglesia y más allá de ella, su vida de discípulo de Jesús.

Fue una alegría, como la Pascua de Pentecostés, celebrar casi cada una en su lengua, lo que latía en su corazón al evocar su encuentro con Carlos de Foucauld  y su pulso en el hoy, tan diverso y “universal”, realizando así su sueño de ser “hermanito de todos”.

Se entremezclaron el inglés con el francés, el portugués y el castellano, el creole de

Haití y todos los acentos de hermanitas de Canadá, Haití, Sri Lanka, Uruguay, Francia, EEUU, India, Japón, Corea, Italia, Méjico, Polonia, Argentina, Chile,  Cuba, Brasil, Colombia, Suiza, Alaska, Bélgica.

Tantas de ellas han sido fundadoras de fraternidades en nuestro continente… y más allá también.

Celebramos nuestro encuentro a la luz de la mirada de la Morenita de Guadalupe, patrona de América y también a la vista de nuestra hermanita Magdalena que soñaba con vernos unidas, hermanitas de las dos Américas.

Fue inmensa la alegría, a pesar de los inconvenientes de la tecnología. Conocerse, verse por la  primera vez, o reconocernos en las sonrisas, y descubrirnos las cabezas blancas. Qué fidelidad de algunas… 35 años en el país de adopción, algunas han tomado la nacionalidad. Repasar juntas algunas inserciones muy variadas todavía  y entregadas en medio de su gente.

Recogimos entre todos pensamientos del hermanito, que traían luces nuevas en nuestro hoy, viviendo abandonadas totalmente al Amor, compartimos sólo algunas:

  • Su amor apasionado por Jesús
  • Su amor por la Eucaristía y por cada persona y cada pueblo, por la fe del “otro”
  • Cuando podemos sufrir  y amar, podemos lo máximo que se puede en este mundo.
  • Uno siente que sufre, pero no siempre siente que ama. Y este es un sufrimiento más.

             Sentimos que quisiéramos amar, y querer amar es amar.

  • Cuando amamos, nos olvidamos de nosotros mismos, y pensamos en el que amamos.

             Pensar que no somos dignos, de ser amados, no es amar.

       o   Perdí mi corazón, por Jesús de Nazaret.

       o   El Amor es quién tiene que recogerte en Mí y no el alejamiento de tus hermanos.

            Hace falta rezar nuestras fragilidades y pobrezas, porque son la oportunidad de decirle a Dios nuestro Amor.

      o    He ido a pasar horas enteras bajo un árbol o en el interior de una carpa, en medio de todos  los niños y mujeres  anotando versos aprendiendo su lengua

  • Amemos, amemos, que toda nuestra ocupación sea: amar. Contemplar al BienAmado, preguntarle qué quiere de nosotros. Qué quiere que pensemos, digamos…

En un libro de Mr Gauttier, geógrafo que viajó con hno Carlos en el Hoggar, y relató cómo lo veía: 

Reclamaba que lo llamaran con el nombre de “hermano Carlos”.

Tenía una gran sonrisa, sin dientes,  en una barba muy  pobre y mal cuidada.

En este estilo de vida, era feliz, se veía que había ido hasta el final de él mismo. Se realizó enteramente  Era un tipo humano completo, hasta el absurdo.

Ese era  el secreto de su felicidad

Sus ojos  estallaban,  llenos de una serena alegría silenciosa.

Que el Espíritu Santo de Jesús, renueve nuestra humanidad, nuestra Iglesia, nuestra Fraternidad y sobre todo… nuestros corazones.

Acá compartimos una entrevista a la hermanita Graciela de Jesús  

  https://youtu.be/_-BY6UP7qLohttps://youtu.be/_-BY6UP7qLo

Ecos de la Canonización desde Roma…

Nuestra hermanita Flor de Chile, presente en Roma, nos regala  algunos retazos de sus vivencias.

Unas palabras sobre  lo vivido en estos días. Días muy llenos y hermosos, bien aprovechados también ya que los tiempos de espera sirven para conversar, conocerse o darse noticias.

Estallando de alegría desde plaza San Pedro

 ¿Vamos en orden desde el 14?

En la mañana, muchas de nosotras fuimos a una presentación del itinerario de Carlos presentado por un artista que lo fue relatando en diálogos. El representaba los diferentes personajes. Una presentación que más que simplemente histórica mostraba una evolución. Otra persona acompañaba con un instrumento de percusión melódico. Hacía las transiciones o marcaba las emociones. Una obra realmente impresionante tanto por la manera de expresar el mensaje como por la profundidad de su contenido.

En la noche…

En camino…

Isabelle Jeanne y yo escogimos ir a la vigilia de oración por  en la iglesia Trinidad del Monte en la plaza España, preparada por la comunidad Emanuel. Mientras esperamos íbamos conversando y descubrimos como las dos teníamos algunos lazos con las ursulinas. Antes de la vigilia, nos encontramos con varias hermanitas de Italia que, claro, no se alojan en Tre Fontane. Carmela, Fiorella, Grazia Elizabetta. Y todas las que no ubico mucho  o me olvidé el nombre… la iglesia se repletó hasta tal punto que al principio ni pudimos entrar, después alcanzamos sentarnos en una grada y finalmente en una silla. Muchos jóvenes. Cantos, testimonio de un laico, cantos, adoración con gestos para llevar una intención, recibir una palabra bíblica o del hermano Carlos, posibilidad de confesiones… salimos antes de que terminara. Eran ya las 22.00 y los buses de regreso a veces demoran mucho. Mientras tanto otro grupo fue a una vigilia organizada por la diócesis de Viviers en la cual se combinaban la evocación de etapas de su vida, textos del hermano Carlos, textos de los evangelios, preguntas… Tenemos los textos.

En la Plaza de San Pedro

El 15, día de la canonización, un bus nos llevaba a las 5.00 am de Laurentina hasta San Pedro. Fue una larga espera, después la lucha por los asientos. Finalmente, estuve con hermanitas del Evangelio. Fue la ocasión de conversar largamente con Joëlle que vive en la zona de Paris con dos hermanitas jóvenes. Me contó entre muchas otras cosas, su experiencia de trabajo en un albergue para migrantes en Calais donde va cada 15 días.

En la Plaza de San Pedro

 La celebración, ustedes la pudieron seguir mejor que nosotras. Me dio gusto que hubiera un laico indio entre los santos y muchos indios en la asamblea. Fue impresionante la multitud de personas presentes. Claro que eran 10 santos!!! Finalmente el Papa se dio largas vueltas para saludar a todo este mundo, bendiciendo a los niños que le presentaban.

Regresamos a casa cansadas y sedientas. Otras hermanitas se quedaron en el centro de Roma, varias para saludar a peregrinos de sus países respectivos.

En la tarde, fuimos a un oratorio según la escuela de San Felipe Neri. Es una obra que combina relato, canto y música y expresa de manera sencilla la vida de los santos. Fue realmente maravilloso. Presentaron etapas de la vida del hermano Carlos, uniendo una profundidad increíble con una expresión llena de poesía, de símbolos, de delicadeza. Parte de la historia, la contaba Marie de Bondy    desde su tierna afección por su primo, su fe, su percepción del movimiento interior que animaba a Carlos aun cuando él no lo percibía todavía. Y así también había diálogos con el abbé Huvelin y hasta el Espíritu Santo susurraba melodías con letra o sin ellas para mostrar su participación en el proceso. Hermoso ver este grupo de entre 40 y 50 personas comprometidas con tal calidad de música pero diría sobre todo de oración que quiere transmitir el tesoro que descubrieron.                                                                                                         

Luigina nos contó después el génesis  de esta obra, las largas visitas del hombre que compuso texto y música entre conversaciones y oración, la colaboración del postulador de la causa de canonización que le transmitió el espíritu y los textos.

Hoy 16 de mayo fuimos a San Giovanni de nuevo para la misa de acción de gracias, preparada con mucho esmero por una comisión en la cual participaban todos los discípulos del Hermano Carlos. Belleza, alegría, universalidad marcaban esta misa. En la procesión de entrada se llevaron dátiles, arena con rosa de arena y una tetera desde Argelia. Yanina, amiga musulmana de hermanita Magdalena y de las hermanitas del Tubet llevaba la arena de la tierra de sus raíces. Cantos, lecturas, intenciones en varios idiomas, procesión de ofrendas bailada por las hermanitas africanas y alguna de oriente… al final de la misa, encuentros sin fin. Vi a Miriam de la fraternidad laica y conocí a Claudia de Rancagua. (Chile)

Alegría de encontrarse: Neid, Pinuccia y Flor

Agreguemos a este programa, la intensa vida de Tre Fontane. La mayoría de las hermanitas tenía algún servicio en la acogida de un sinfín de grupos y personas. Se sucedieron desde el 12 hasta hoy sin parar. Se proponía hacer un pequeño tour con la visita del museo instalado de manera muy profesional en el “accueil”, la pieza con los trabajos de artesanía, la capilla del Sagrado Corazón reconstituida debajo de la capilla, un paso por la capilla grande con la adoración para los que lo deseaban, un momento de descanso y conversación alrededor de un jugo o galletas, había folletos nuestros, de los hermanitos… en diferentes idiomas. Paso al baño. Y claro todo esto con diferentes hermanitas capaces de hablar en todos los idiomas o de hacer sentir en casa a cada persona. Además había las personas que buscaban encontrarse con una hermanita específica que conocían. Me uní a una delegación de Argelia para seguir este tour. Había en él un Tuaregs con su vestimenta de fiesta, dos mujeres musulmanas, religiosas y sacerdotes. Aprecié la manera delicada de Claire Nicole para explicar.

Capilla en Tre Fontane

Pasaron grupos “oficiales” como la familia de sangre del hermano Carlos, las  “oeuvres d’orient”… (las obras de Oriente)

Había servicios de comida y provisiones, llevados por Stella que ni pudo participar en la misa del 15 por tener que ir de compras. La limpieza… Si entendí bien, éramos unas cien a ciento veinte personas entre las hermanitas y los invitados laicos. Mientras el grupo de hermanitas fijas en Tre Fontane (sin contar el consejo) son unas 25. Vi  de repente a  Neid ( de Brasil), que ayudaba a doblar las sábanas en la lavandería. Marie France, una gran amiga de hermanita Magdalena que vive en Toulouse, se integró a un grupo de hermanitas para ir a buscar a las viajeras desde o hacía el aeropuerto. Las jóvenes, tanto del “año común” como del “tronco común”, además de los ensayos de canto y la danza para la misa, hicieron mucho trabajo. Creo que es difícil imaginar lo que representó la preparación (más de un año) de toda la fiesta y celebración. De verdad que Luigina hizo un gran trabajo al lograr coordinar tantas cosas!!!

Cipilla del San Carlos de Foucauld en Tre Fontane

Esta tarde escuchamos de repente los tamtams. Llegamos a su llamado. Invitación a la oración como en los días de fiesta. Después de las vísperas el ritmo nos llevó al baile. Después de la cena la danza expresó de nuevo la alegría de lo vivido. Faltó espacio en el comedor para que todas entremos en el baile.

Y así se van terminando estos días. ¡Muchos encuentros! No logré conocer ni reconocer a cada una. Pero compartí más con algunas. De verdad que es mágico vernos de repente en un grupito de 5 ó 6 y están representados todos los continentes por nuestro origen o por el país que nos adoptó. Es muy lindo tener relatos de lo que se vive en otros contextos desde la mirada de nuestras hermanitas, una mirada nazarena, a la vez muy concreta y con mirada buena.

Ya es muy tarde aquí así que las dejo… hasta otro momento. Les transmito el cariño de todas las que las conocen y el interés de las que van descubriendo.

La ciudad de Roma estalla de júbilo…

Trechos extraídos de la página Café Diálogo

De José Luis Vázquez Borau el martes 17 de mayo 22.

La ciudad de Roma estalla de júbilo, con un tiempo espléndido y una multitud de personas rodeando sus antiguas calles.

En un ambiente de gran celebración se vivió este domingo 15 de mayo, en una abarrotada Plaza de San Pedro, la canonización de estos diez santos

 Y en esta ceremonia presidida por el Papa Francisco este nos recordó a todos que: «Mientras el mundo quiere frecuentemente convencernos de que sólo valemos si producimos resultados, el Evangelio nos recuerda la verdad de la vida: somos amados», pues, «a veces, insistiendo demasiado sobre nuestro esfuerzo por realizar obras buenas, hemos erigido un ideal de santidad basado excesivamente en nosotros mismos, en el heroísmo personal, en la capacidad de renuncia, en sacrificarse para conquistar un premio», y, de este modo «hemos hecho de la santidad una meta inalcanzable, la hemos separado de la vida de todos los días, en vez de buscarla y abrazarla en la cotidianidad, en el polvo del camino, en los quehaceres de la vida concreta».

En palabras de Mons. Victor M. Fernández, arzobispo de La Plata (Argentina), que comparto: «Me he sentido especialmente conmovido por la canonización de Carlos de Foucauld, que me inspiró, como a muchos, desde los tiempos de seminarista. Cabe recordar su opción radical por ser solo de Dios, al decir: «Cuando supe que Dios existía, me di cuenta que solo podía vivir para él». O como lo expresaba en su conocida oración: «Padre, me pongo en tus manos, con una infinita confianza… No deseo nada más». Su entrega comenzó con una ardorosa búsqueda de una vida contemplativa en la más extrema pobreza, y culminó en un incansable servicio a los más pobres y abandonados de la tierra, en lo profundo del desierto africano. Así, como expresó Francisco en Fratelli tutti, cuando se identificó con los últimos, llegó a ser hermano de todos. Que interceda por nosotros, para que seamos capaces de entregarlo todo».

Eucaristía de acción de gracias

El broche de oro de estos actos para la Familia espiritual Carlos de Foucauld ha sido la impresionante celebración de acción de gracias por la Canonización del hno. Carlos, el lunes 16 de mayo a las 10h., en San Giovanni in Laterano, presidida por el cardenal Angelo De Donatis, Vicario General de la Diócesis de Roma, con presencia representativa de todos los confines del mundo, donde aquella semilla caída en tierras del desierto sahariano ha crecido por todos los cinco continentes del mundo. Demos gracias a Dios.