Después de un largo camino sidodal…

“El reino de los celos es semejante a un padre de familia… que saca de su tesoro cosas  antiguas y cosas nuevas” Mt 13,52

queridas y queridos amigos…

Equipo que contruyó la nueva pagina web: www.petitessoeursdejesus.eu

Hemos recorrido de las manos, un largo camino que ya cumplió varios años.

Y ahora llegó el momento, “el tiempo maduro”, en el que, este río de vida de la sureña América, busca volcarse en el gran océano de la Fraternidad Universal.

Sí…, pronto, cada vez que entren en www.hermanitasdejesus.org van a ser mágicamente conducidos al océano de www.petitessoeursdejesus.eu

Los y las invitamos desde ya a darse una vueltita por allí y descubrir nuevos horizontes… a la medida infinita del mundo… y encontraran, otros pueblos, otras hermanitas, otras vecinas.

Seguiremos descubriendo los tesoros escondidos y las perlas preciosas en nuestras vidas, para compartirlas con ustedes y juntos volvamos a dejarnos sorprender por la belleza escondida en la sencillez.

El silencio de Nazaret:

La Iglesia de Trento (en Italia), festeja la canonización del hermano Carlos.

Su obispo Monseñor Lauro Tisi, nos deja estas palabras:

 “En la vida de Carlos de Foucauld brilla la contemplación de la vida de Jesús en Nazaret. Ese testimonio silencioso de Nazaret,  lo fascinó y lo llevó a interpretar – a través del camino del silencio-  la sobriedad y el camino eucarístico de su existencia. La Iglesia ha reconocido su santidad en el  silencio de Nazaret. Desde allí recibimos  estos testimonios de tres hermanitas de Jesús “trentinas”.

“Encontré a Carlos de Foucauld, después de haber conocido  a las hermanitas. Había leído que ellas, viven con los nómades, en caravanas, poniendo en el centro la Eucaristía, el Evangelio, la adoración, la Palabra de Dios, viviendo como sus vecinos. El acento en “hacer” con ellos,  al mismo nivel que los demás, vivir la misma vida, me abría horizontes nuevos, dándome la posibilidad de vivir, de trasmitir con la vida la pasión que me hacía vivir.

Hoy por hoy, pienso que su modo de ser santo, puede hablar mucho. Me refiero a la conclusión de la Fratelli Tutti: Carlos soñaba con ser el “hermano universal” y lo logró identificándose con los últimos. (Dice el Papa Francisco) El tiempo presente necesita personas que se acerquen, que se pongan en contacto. Demoler las barreras que separan los seres humanos. Toda su vida fue una búsqueda. Se dedicó a aprender de los demás”. (Hermanita Ana Rita, vive en Filipinas).

“Del hermano Carlos, me atrajo su deseo de responder de un modo absoluto al llamado de Dios.

Vivió un proceso que lo llevó por un camino espiritual.  Viendo y conviviendo con personas musulmanas que viven en contacto de Dios, se despertó su sed de Dios. Para nuestro hoy, lo que me habla, es su modo de ir al otro, al que es diverso, por cultura y religión. Quiso vivir relaciones de amistad, fraternidad, respeto por los demás, respeto por sus convicciones. Tejer relaciones de amistad y gratuidad  es un modo de encarnar el Evangelio y convivir en la belleza de los que están cerca y con el que viene de lejos”. (Hermanita Fiorella)

“Desde hace 12 años vivo en Cuba, en un barrio popular de la periferia de la Habana. Conocí de joven al hermano Carlos, ya maduraba en mí el deseo de darme, entregar mi vida al Señor, sin encontrar algo que respondiera a mis búsquedas. No encontraba algo que era unificara la realidad cotidiana que vivía, y la fe. La lectura de la biografía del hno Carlos me abrió el horizonte. Me enamore de esta espiritualidad del Dios que se hace persona y pequeño. Carlos hablaba de la Encarnación, la Visitación… de dos primas que se encuentran en la presencia de Dios en medio de ellas y con los que las rodean. Contemplan la presencia de Dios. Su reino está en medio de nosotras. Reconocer la presencia del Señor en nuestra simple vida cotidiana”. (Hermanita Rosetta, vive en Cuba).

Fue reconocido santo, por su actualidad. Imitando al que se puso en el último lugar, Jesús de Nazaret. El último lugar, es el lugar de Dios

UN SANTO QUE MARCA DIFERENCIA

Nuestra hermanita de Filipinas, Binky de Jesús nos regala su testimonio de encuentro con san Carlos de Jesús

Era adolescente cuando conocí la vida del H. Carlos a través del libro de Carlo Caretto (Dos bailarines en el desierto), cuya lectura  marcó un vuelco a mi vida y me dio un modelo para seguir a Jesús.

Me impactó mucho cuando dijo «amar es imitar y parecerse al Amado».  No puedo imaginarme seguir siendo rico, cuando el maestro al que sigo, elige seguir siendo voluntariamente pobre».  Para mí, el H. Carlos es el San Francisco de los tiempos modernos.  Conocí a San Francisco de Asís a través de mi hermano mayor, que me transmitió su vida y sus escritos. A menudo me pregunto. «¿Qué es la vida? ¿Es sólo tener una educación, una carrera y una familia?». Siempre me asombra y maravilla la vida de los santos, que lo dejaron todo y siguieron a Jesús. Hasta que un día, después de un retiro de silencio, me dije: «Quiero marcar la diferencia con mi vida, pero no sé cómo».  No sabía que Dios me estaba llamando a seguir los pasos del H. Carlos.

Encontré en el H. Carlos la vida que buscaba,  la vida que estaba buscando.  Gritar el Evangelio con mi vida, no tanto con mis palabras.  Las opciones de vida del H. Carlos – imitar la vida oculta de Jesús de Nazaret, un pobre trabajador, pasar largas horas sentado a los pies de Jesús, presente en el Santísimo Sacramento – era la vida que yo buscaba. 

El H. Carlos renunció a todo: a su riqueza (herencia); a su reputación (explorador) y a su familia (se unió a los trapenses, se fue al desierto) por amor a Jesús.  Fue un ejemplo, un ideal a seguir para mí.  Marcó la diferencia con su vida, vive una vida radical en el seguimiento de Jesús, y encuentra un tesoro inestimable que va a atesorar durante toda su  vida.  Como él, yo también busco la felicidad y la plenitud de la vida, pero me he dado cuenta de que no puedo encontrarla en este mundo y todo lo que puede ofrecer.  Un trabajo estable y reputado en el banco no puede satisfacer el deseo de mi corazón.  Me impactó tanto el profeta Isaías (55:2ss) que dijo: «¿Por qué gastar tu dinero en lo que no puede alimentar y tu salario en lo que no satisface?».

  La vida del H. Carlos refuerza mi convicción y me ayuda a tomar mi decisión personal de dejarlo todo por amor a Cristo.  Él lo logró, con la gracia y la misericordia de Dios, quizás yo también pueda lograrlo.  Porque creo firmemente que Jesús es la fuerza de mi camino y me fortalecerá con su propio Cuerpo y Sangre.

Como hermana pequeña de Jesús, he pasado por muchos retos y dificultades en la vida. A veces me dan ganas de abandonar.  Lo que me ayuda y me anima a no rendirme son los santos en la gloria, como San Francisco de Asís, hno. Carlos, etc. Elegir unirme a las Hermanitas de Jesús entre todas las demás comunidades religiosas es una de las decisiones más locas que he tomado en mi vida, pero me da sentido y propósito en la vida.  Hacer de la vida ordinaria un lugar de encuentro con el Padre. 

Encontré en la vida del H. Carlos la vida que soñaba vivir.  No puedo imitarle en su vida de seguimiento de Jesús, llegó al extremo, sólo puedo admirarle, pero me dio un ejemplo de cómo puedo imitar la vida oculta de Jesús de Nazaret en la medida en que mi debilidad me lo permita.

El H. Carlos amaba mucho a su familia, pero eso no era un obstáculo para seguir el deseo de su corazón.  El amor que comparte con los demás fue alimentado por su familia y sus allegados, que siguieron apoyándole hasta el final.  Nos ha mostrado el camino para ser un hermano universal para todos, para amar sin discriminación.  Creo que intercederá por nosotros sobre cómo amar a Jesús en los demás, especialmente a los que son diferentes a nosotros.

«El amor por encima de todas las reglas»

Javier Hernandez, amigo de la fraternidad, nos comparte su encuentro con Hta Magdalena…

Cuando me pidieron que escribiera algo sobre mi experiencia con hermanita Magdalena me llené de gozo, y aunque tenía ganas de empezar a escribir en ese mismo momento, no lo hice, para permitir que el espíritu me invadiera, pues quería hacerlo desde el corazón y no solo desde la razón, puesto que yo sabía que me lo estaban pidiendo solamente como persona laica  y no como profesional de la salud mental que soy.

 Hermanita Magdalena, una mujer a quien he admirado desde el mismo momento en que tuve contacto con ella. Me cautivó a través de sus escritos,  y cada vez más he aprendido a admirarla desde aquellas anécdotas que he conocido de su vida  y que me han compartido  quienes convivieron con ella.

Para mí, esta mujer ha sido fuente de inspiración por lo que  he decidido a llevarla a mi vida como un modelo importante y cercano.

Primero, quiero compartir como es que llegó a mi vida: Soy un profesionista de la salud mental, me dedico desde hace 13 años a la psicoterapia. Trabajo con diferentes poblaciones, (padres de familia, adolescentes,  adictos en rehabilitación, y también con personas de la vida consagrada),  en diferentes ocasiones me han hecho la petición para facilitar cursos y talleres en diferentes congregaciones religiosas, tanto masculinas como femeninas. Generalmente cuando voy a trabajar con alguna congregación que no conozco les pido que me den la mayor parte de material para leer acerca de su fundador y de sus constituciones, con el afán de entender mejor a la población con la que trabajaré y evitar, dentro de lo posible, violentar procesos  en relación a su carisma, visión o apostolado.  Sin embargo el conocimiento de la fraternidad a través de sus escritos (constituciones) llegaría a mí, mucho después cuando las hermanitas me hicieron el honor de invitarme a facilitarles un encuentro en la región de Chile. 

Quiero decir que desde el momento en que leí el llamado “boletín verde” quedé fascinado con Hermanita Magdalena, cautivó mi atención tanto para mi vida personal, por mis propias búsquedas, como en mi profesión porque a través de la lectura me estaba encontrando con un personaje fuerte y congruente capaz de influenciar en mí de manera discreta pero firme por lo que de su personalidad pude descubrir.  Creo que en ese momento quedé conquistado por esa mujer “extraña” para mí, pero con tanta fuerza como para conmoverme y querer saber más sobre su persona y su obra.

            Antes de hablar de ella me quiero presentar como un Ser Humano admirador y profundamente enamorado de Jesucristo, mis procesos personales y de vivencia en la vida me han enseñado a tomar como modelo a Jesús a amarlo y admirarlo profundamente como el gran maestro de la humanidad, y como psicoterapeuta que soy me atrevo a decir; “el más grande psicólogo que ha existido” su manera de relacionarse con los demás, sus propuestas y formas siempre me han impactado, su autenticidad, valentía, pero sobre todo su congruencia me apasionan.                                                

En muy pocos de los seguidores de Cristo en el mundo religioso puedo encontrar a personas que me inspiren para ser un modelo para mi vida, sin embargo, Hermanita Magdalena desde el primer encuentro me atrapó, porque realmente en ella vi a una fiel seguidora en la vivencia de la propuesta amorosa de Jesús, me parece que es alguien que lejos de los discursos, hace vida la propuesta en su vida cotidiana  con sus acciones y con su vida.

 Un suceso de Jesucristo que desde niño ha sido muy significativo para mí y me ha  enamorado es cuando hace la curación a un enfermo en sábado diciendo que “el día de descanso se hizo para el hombre  y no el hombre para el día de descanso”. Tal vez por eso cuando conocí a Hermanita Magdalena me enamoré, porque en ella realmente he encontrado a una mujer que realmente vivía eso que Cristo promulgó, aunque ella lo decía a su manera; el amor por encima de la regla, me impresionó la frase, y no solo porque es hermosa, si no, porque en otros momentos he tenido la oportunidad de leer las constituciones que le dan soporte a la fraternidad de hermanitas de Jesús, y en cada una de sus propuestas  puedo ver que para ella esa frase era vida.

 Eso tal vez es lo que más me apasionó de ella.  Yo como psicoterapeuta cuestiono mucho la congruencia de la gente, puedo ver desde mis habilidades y conocimientos las congruencias y/o  incongruencias entre lo que se dice y lo que se hace con facilidad, puesto que mi profesión me pide que sea un especialista en eso, y justamente es que desde ahí puedo amar y admirar a Hermanita Magdalena, ver a una mujer congruente y que era capaz de flexibilizarse a sí misma y a sus propias propuestas,  incluso, hasta poder ser cuestionada, pero siempre sosteniendo como fuerza primaria la vivencia del amor a sus semejantes, no en palabras sino en acciones. Algo que me impresionó es cuando pude leer en sus constituciones que en caso de que una hermana de votos perpetuos de alguna otra congregación ingresara a la fraternidad de hermanitas de Jesús, ésta debería seguir su primer carisma, puesto que es donde había hecho ya un compromiso con Jesús, eso me impresionó de manera maravillosa, puesto que puedo entender que era alguien que profesaba el amor a Cristo y entendía que la esencia era lo importante y no las formas, y eso me lleva a pensar justamente en el milagro que ocurre en el altar todos los días en la eucaristía donde la forma de pan y vino se transforman y la esencia es la que se vuelve el cuerpo y la sangre.  Hermanita Magdalena, desde mi visión tenía esa sabiduría para encontrar la esencia escondida en la forma, y esa humildad para respetar eso que es más importante sin pretender acaparar ni someter, dando vida a lo que realmente es importante, pero que no cualquiera puede ver.

También la manera como respeta la individualidad y diferencia de las personas me apasiona,  cuando en alguna otra página de sus constituciones habla de cuidar lo más posible a las mujeres que ingresan a la fraternidad y tratar de dejarlas en su primera formación, de ser posible, en su país de origen, me parece una sensibilidad maravillosa para entender que el hecho de tener una vocación no hace que el cambio de vida sea fácil, y en mi parecer, ella con su propuesta trataba de suavizar y violentar lo menos posible a sus hermanas de vocación, a quienes seguramente amaba desde el mismo momento que entraban a la fraternidad, puesto que solamente desde el amor se piensa primero en el otro y después en sí mismo,  en esos casos pensaba primero en la mujer que ha sido llamada por Dios, antes que en la misma fraternidad.  Este tipo de cosas hacen que crea en Hermanita Magdalena, y que muchas veces en mis terapias la comparta como modelo de vida a mis pacientes.

      También he tenido la oportunidad de conocerla por hermanitas que la conocieron  y yo he recibido como un regalo, ya que me han dado  luz para mi vida. La hermanita Magdalena decía:

“Cuando te crees bueno eres igual de malo, y cuando te crees malo eres igual de bueno”

esta idea me fascina me ha dado mucha vida,  en muchos aspectos me ha invitado a la reflexión, en algunas ocasiones me ha ayudado a soltar la soberbia, y en otras me ha hecho recordar que existe la redención, pero sobre todo me ha ayudado a saber que mas allá de las creencias que pueda tener de mí mismo existe una totalidad que me conforma y que la  esencia es una sola sin divisiones,  y vuelvo nuevamente a enamorarme de una mujer que sabía mirar mucho más allá de la forma y los juicios para sostenerse en la esencia amorosa del ser humano…

                        Seguramente muchas personas que conocieron a hermanita Magdalena podrán hablar más y mejor de ella, y supongo que también de sus errores, que no dudo que como ser humano haya tenido, pero  por mi parte lo que  sé, es que  a través de sus escritos y sus anécdotas he aprendido a llevar muchas de sus enseñanzas a mi vida y compartido con mis pacientes como una sabiduría que está en la actualidad, aunque hayan pasado ya varios años de su muerte… y tomarla como una inspiración que me llena de esperanza y me da fortaleza para seguir creyendo en el ser humano. Sobre todo desde la fuerza de creer realmente y querer imitar su propuesta que nos dice  “EL AMOR POR ENCIMA DE LA REGLA”.