Carisma y Misión

carismaEs porque hemos encontrado, cada una en el corazón de su propia historia:

• a un Dios que nos ama de una manera única y gratuita e que respecta nuestra libertad…

• porque hemos reconocido Su rostro en Jesús de Nazaret… que nosotras nos hemos comprometido en la Iglesia , con todos los que quieren ser Sus discípulos…

Nuestra opción a la vida religiosa, nuestra “consagración a Dios” no nos pone “a parte”. Es todo nuestro ser que está comprometido en esta opción. Queremos vivir en hermandad poniendo todo en común para podernos abrir a otra riqueza: la del compartir.

Hemos elegido el celibato para abrirnos a otra alegría: la de las relaciones fraternas ofrecida a todos. Elegimos de vivir en estrecha dependencia las unas con las otras para abrirnos a otra confianza: la de acogernos en la vida cotidiana como un don de Dios.

En este camino, no estamos solas: dentro de nuestras comunidades, la otra me es dada como “hermana”.

Son relaciones bellas y exigentes donde hay espacio para la amistad y la alegría, para el perdón y la misericordia.

La fraternidad es el lugar donde la Palabra se encarna allá donde estamos: con aquellos que son excluidos, con aquellos que no están invitados al banquete, que nos están sentados a la mesa de la economía actual…

Es con ellos que queremos vivir hoy, a pesar de las dificultades.