Vida Comunitaria


Viviendo en pequeñas comunidades.

FRATERNIDAD, es el nombre que le damos a nuestras comunidades… Comunidades pequeñas para compartir las condiciones de vida de la gente que nos rodea, para vivir con ellos, sencillamente estando dispuestas a dar y recibir…

“Fraternidad” he elegido este nombre que indica que yo soy su hermano y el hno de todos sin distinciones…” (Hno Carlos)

La fraternidad es el primer lugar de misión

Comunidades de ¾ htas para aprender a acogernos las unas con la otras, con nuestras diferencias, nuestros límites, nuestras posibilidades… poniendo todo en común, nuestros salarios, como nuestros talentos para vivir juntas de verdad.

Como miembro de un mismo cuerpo recordarán siempre que la fidelidad de la fraternidad depende de la fidelidad de cada una…

Asumir juntas la responsabilidad de una misión da a la comunidad, unidad y dinamismo. Con iniciativa y espíritu de corresponsabilidad, participarán todas a esta misión, de acuerdo a sus posibilidades y sus dones, cualquiera sea su etapa en la fraternidad …

De las Constituciones:

La vida comunitaria es un camino de conversión y también lugar donde se acoge el don de Dios, lugar de acción de gracias e intercesión: “Donde hay dos o tres unidos en mi nombre, yo estoy presente en medio de ellos ” (Mt 18,20).

En los cinco continentes

En todo lado donde estemos pertenecemos a un pueblo y estamos marcadas por su cultura. Cuando sentimos el llamado a dejar nuestro país, nuestro pueblo o nuestro ambiente para enraizarnos en otro lugar, tenemos que aceptar nuestras diferencias y pedir de ser acogidas.

Esto nos pide de despojarnos de nuestras maneras de hacer y de pensar que tenemos siempre adentro debido a nuestras propias origines.

En los países donde está presente la fraternidad, esta se vuelve siempre más del país, gracias a las htas del lugar que han llegado y a todos los con quien compartimos la vida…

Con los años, la amistad y el compartir de la vida, se llega a una cierta familiaridad….

De las Constituciones:

Ya no existe quién da y quién recibe, el que acoge y el que es acogido… “ Ser uno de ellos ” es pertenecer juntos al mismo pueblo… Pero esta enculturación no disminuye el sentido de la universalidad. “Esta mirada sobre el mundo entero, este amor universal, esta pasión por la Unidad … es parte esencial del carisma del Hno Carlos. Esto es diametralmente opuesto al nacionalismo y a toda barrera, a todas fronteras entre los seres humanos” (Hta Magdalena de Jesús)