Vida de Trabajo

“Para seguir a Jesús en su vida de Nazaret, las hermanitas van a compartir las condiciones de trabajo de las familias pobres. “Aquí he descubierto la vida humilde y oscura de Dios, obrero en Nazaret” Hno Carlos.

Por el trabajo, que es parte de toda vida humana, Dios quiso asociar la humanidad a su obra de creación y de salvación. Para las hermanitas, él, es parte integrante de su vida religiosa y las hace entrar en la obra redentora de Jesucristo.

Por su pertenencia al mundo de los pobres, el trabajo es para ellas una necesidad vital. Trabajarán para ganarse la vida, en un trabajo manual común. Porque, según su carisma, ésta es la forma propia de su pobreza.

Las hermanitas aceptarán todo tipo de trabajo marcado por la dependencia y la monotonía, porque ésta es la suerte de los pobres. A través de ese trabajo serán particularmente solidarias de los que no son considerados por la sociedad…

…Cuando falte el trabajo, compartirán con valor la inseguridad del empleo y la búsqueda de cualquiera otra actividad que pudiera ayudarlas a vivir, solidarias de aquellos con quienes comparten el destino…

…Compartirán las aspiraciones de los trabajadores por mejorar sus condiciones de trabajo. A través de las organizaciones propias de los trabajadores, ellas participarán en todos los intentos que tiendan a remediar las causas que originan situaciones de injusticias y explotación.

En muchos países las condiciones de trabajo son inhumanas y la vida tan dura llega a destruir la dignidad humana de los trabajadores.

Las hermanitas se comprometen entonces con ellos, sin odio ni violencia , en un camino de liberación que sólo Cristo, vencedor del mal, puede realizar en plenitud en su reino de justicia, verdad y amor”.