Universalidad

La fraternidad ha nacido del encuentro entre la hta Magdalena y algunas familias nómadas en el EST de Argelia. Esta abertura a otras culturas nos ha marcado desde la fundación y esto queda en el corazón de nuestra misión de hoy…

Con 1300 hermanitas de 67 nacionalidades viviendo en 68 países… es entre nosotras mismas que esta misión de unidad ya comienza…

Después de un año pasado juntas para prepararse a los votos perpetuos, una hta Irakena, una de USA una de Kenia, una japonesa y una francesa viviendo en Argentina, nos escriben: “La historia pasada y actual de nuestros países está marcada por el sufrimiento a causa de las relaciones o decisiones políticas, económicas, financieras o religiosas… Nosotras representamos juntas esta complejidad, estos desafíos mundiales y al mismo tiempo esta riqueza única de creer  posible, porque es cierto, la vida en las diferencias: respecto y complementariedad. Es un trabajo de humanización para más verdad y libertad y…vale la pena… y nos da alegría”.

Una unidad sin uniformidad:

En nuestras comunidades, podemos ser hermanas de culturas diferentes. Dejar un país y adoptar otro, aceptar de dejar una manera de ser para entrar en una nueva.

Periodos de formación, de intercambios o de tiempo en otros países nos dan la posibilidad de conocernos mejor. Poco a poco, por las noticias que circulan entre nosotras, las realidades del mundo entero se nos acercan…. Y nos sentimos involucradas, comprometidas juntas…

Una ayuda concreta se vive entre las regiones (varias fraternidades de la misma zona o país) y los continentes… ayuda humana y financiera, como una gran familia.

Algunas htas asumen una tarea a servicio de todas: comunicaciones, secretariado, formación, acogida…

Son las delegadas de las regiones que cada seis años, en “capitulo” se deciden las orientaciones generales.

Son ellas que eligen la responsable general con su consejo: actualmente un equipo de seis htas de seis nacionalidades.