Una unidad sin uniformidad:    
En nuestras comunidades, podemos ser hermanas de culturas diferentes. Dejar un país y adoptar otro, aceptar de dejar una manera de ser para entrar en una nueva.
Periodos de formación, de intercambios o de tiempo en otros países nos dan la posibilidad de conocernos mejor. Poco a poco, por las noticias que circulan entre nosotras, las realidades del mundo entero se nos acercan…. Y nos sentimos involucradas, comprometidas juntas…
Una ayuda concreta se vive entre las regiones (varias fraternidades de la misma zona o país) y los continentes… ayuda humana y financiera, como una gran familia. Algunas htas asumen una tarea a servicio de todas: comunicaciones, secretariado, formación, acogida…
 
Son las delegadas de las regiones que cada seis años, en “capitulo” se deciden las orientaciones generales. Son ellas que eligen la responsable general con su consejo: actualmente un equipo de seis htas de seis nacionalidades.